Mirko Del Torto

Sus tatuajes no se limitan a representar una figura: la evocan, como si estuviera debatiéndose entre aparecer y desaparecer. Trabaja con un realismo meticuloso, pero inmediatamente lo somete a tensión mediante distorsiones, desenfoques y cortes abruptos que introducen una sensación de inestabilidad casi cinematográfica. El negro y el gris no actúan como simples valores tonales, sino como fuerzas dramáticas.