Leo Ink

Sus tatuajes poseen una limpieza técnica impecable, donde cada sombra y cada trazo de luz parecen calculados con la precisión de un pintor clásico, pero ejecutados sobre la piel como si se tratara de un lienzo vivo. Hay en su estilo una clara inclinación por la sutileza: los degradados suaves, las líneas finas que estructuran sin imponerse, los contrastes medidos que evocan más que gritan.