Gianfranco Gentile

El trabajo de Gianfranco se sitúa en un territorio donde la exuberancia cromática y la imaginación desbordada son protagonistas. Domina el color: saturaciones intensas, contrastes arriesgados y armonías que capturan la mirada desde la distancia. Pero su fuerza no reside solo en la paleta cromática, sino en la manera en que compone mundos fantásticos, criaturas imposibles y escenas que parecen extraídas de un sueño febril. La anatomía se distorsiona, los objetos se funden, los espacios se pliegan sobre sí mismos, generando un efecto hipnótico.