Aida Wolf

Su estilo no es un simple retorno a los motivos ancestrales: Wolf los resignifica, adaptándolos a la fisonomía del cuerpo humano con una precisión que recuerda a la arquitectura orgánica. Cada línea parece dialogar con el movimiento muscular, cada curva acompaña la forma natural de la piel, hasta convertir el tatuaje en una extensión fluida del propio cuerpo.