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12
2020

Nora Hildebrandt, la primera estrella tatuada

Nora fue la primera artista corporal femenina y la que abrió el camino a muchas mujeres. Gracias a la lucha de mujeres como Nora y su legado, el tatuaje ha dejado de verse como algo de monstruos de circo y es reconocido como la forma de arte que es.

 

Su padre, Martin Hildebrandt, fue el primer artista tatuador profesional de EEUU. Este se dedicaba a tatuar a marineros y soldados

 

Muchos hombres, a finales del siglo XIX, acudían a los circos de Barnum & Bailey, con ganas de ver a la primera mujer que se dedicaba a exhibir su cuerpo tatuado en Estados Unidos.

En los panfletos que se utilizaban para publicitarla se explicaba una historia un tanto peculiar (como el resto de personas tatuadas que se exhibían en el circo su historia era adornada y un tanto fantástica).

 

La historia que contaban estos folletos decían que había nacido en Australia y que había viajado a EEUU para encontrarse con su padre. Este era un marinero-tatuador que viajó hasta estados unidos para buscar mejor fortuna. En un viaje, tanto ella como su padre fueron asaltados por los indios (incluido el famoso Toro Sentado) y fueron llevados al campamento donde sentenciaron al padre a ser quemado en la hoguera y a Nora a convertirse en la “india blanca” de Toro Sentado.

 

Mientras los indios ataban al padre de Nora a la estaca, notaron sus tatuajes y Toro Sentado dijo que les aseguraría su libertad si tatuaba a sus guerreros. Uno de los guerreros acusó al padre de Nora de intentar envenenarlos, así que Toro Sentado cambió de opinión y les prometió la libertad si el padre tatuaba a Nora de la cabeza a los pies. Nora, tratando de salvar la vida de su padre, lo convenció de que le hiciera los tatuajes. Trabajando seis horas al día durante un año, completó trescientos sesenta y cinco diseños en su hija. Durante el tiempo que estuvo en el campamento indio su padre murió.

 

“Milagrosamente”, Nora Hildebrandt fue rescatada por el general George Crooke. 

 

El panfleto concluía con esto: “Desde entonces Nora ha expuesto en las principales ciudades de Europa y América. Esta historia se basa en hechos y está escrita por ella misma, la señorita Nora L. Hildebrandt “.

 

Pero toda esta historia no es más que un cuento, que funcionó muy bien como truco publicitario, pero la historia de Nora, la verdadera historia de Nora, fue mucho más cruel. Su padre la usó para practicar.

 

Colores, formas tribales, dibujos antropomórficos, de animales… Los tatuajes que Nora llevaba impresos en la piel estaban inspirados en los que tenían personas como John Rutherford y el capitán Costentenus y  apenas mostraba un centímetro de piel sin tinta.

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