18
04
2019

La Bula Papal que prohibió el tatuaje

Los tatuajes han sido parte de la historia de la humanidad, sus orígenes se pierden en las páginas del pasado, donde tatuaje y religión están ligados.

Al principio, la humanidad se tatuaba para mostrar su devoción o para protegerse de los seres que acechaban.

La Edad Media fue una época oscura para el tatuaje donde su práctica se realizaba en privado. El Papa Adriano I (en el año 787 d. c.) en un concilio que se celebró en Inglaterra (Concilium Calchuthense), emitió una Bula Papal con el fin de prohibirlo: “El cuerpo, hecho a la imagen y semejanza de Dios era su templo, y mancillarlo con toscos dibujos equivalía a profanarlo.” Tatuaje equivalía a paganismo, equivalía a brujería, equivalía a rebeldía.

El tatuaje continuó practicándose pero no con la finalidad que tenemos hoy en día. Mientras en otras culturas los tatuajes simbolizaban la relación entre el hombre y el mundo espiritual y eran un elemento estético muy importante, en el Cristianismo eran prohibidos.

Para entender porque se prohibió el tatuaje deberíamos leer el primero de los libros del Antiguo Testamento. Donde se nos habla del “primer” asesino, Caín.

 

[...] Y Dios puso una marca en Caín para que quien quiera que se encontrase con él no lo matara.

                                                                                                                                                                 Gen. 4:15

 

Muchas son las interpretaciones pero una de las más extendidas es que Dios marcó a Caín con un tatuaje. Es por eso, que muchos llamaban al tatuaje como “signo de Caín”.

En otro pasaje de la Bíblia dice:

 

No se harán sajaduras en su cuerpo por un muerto, ni se harán tatuajes. […]

                                                                                                                                                                 Lev 19:28

 

Pero ni estos pasajes ni la Bula Papal, hizo que los tatuajes desaparecieran del todo: los peregrinos se hacían una marca, incluso los templarios, … Hay textos que explican que estos últimos usaban los tatuajes para poder ser reconocidos y recibir sepultura cristiana en el momento de su muerte.

El cristianismo intentó acabar con el tatuaje en Occidente. El tatuaje ha tenido etapas, transformaciones, momentos en que ha sido mal visto y prohibido, y aún así siempre ha reaparecido para demostrarnos que forma parte de nosotros.

 

Si os interesa saber más sobre este tema os recomendamos que busquéis el libro “Tatuajes, El Cuerpo decorado” de P. Duque y el artículo “El tatuaje en Europa durante la Edad Media” de Luisa Gnecchi de la revista Tattoo Life.

Comment
0

Leave a reply


*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies